Grand Bahama, Bahamas
Grand Bahama es una de las islas de Bahamas y fue uno de los destinos que elegimos para disfrutar de unos días de relax en familia. En febrero de 2022 viajamos hasta esta isla después de pasar unos días en Miami, buscando un destino de playa donde descansar y disfrutar con los niños, y además descubrir un nuevo país.
En esta página te contamos nuestra experiencia en Grand Bahama, desde nuestra llegada al aeropuerto de Freeport hasta nuestra estancia frente al mar, además de los lugares y actividades que descubrimos durante el viaje.
Nuestro viaje a Grand Bahama
En febrero de 2022 viajamos a Grand Bahama después de pasar tres días en Miami. Después de unos días haciendo turismo por la ciudad, decidimos cambiar de ritmo y buscar unos días de descanso en familia, con playa, piscina y tiempo para disfrutar con los niños.
Desde Miami volamos con American Eagle (actual Envoy Air) hasta el Aeropuerto Internacional de Grand Bahama, situado cerca de Freeport. El vuelo fue muy corto y, en menos de una hora, llegamos a la isla.
El aeropuerto de Grand Bahama nos sorprendió por su pequeño tamaño. Es un edificio sencillo y alargado, de una sola planta, donde se concentran tanto las llegadas como las salidas. Desde allí nos dirigimos hacia nuestro alojamiento para comenzar unos días completamente diferentes a los que habíamos pasado en Miami.

Nuestra estancia en Viva Fortuna Beach
Después de unos días recorriendo Miami, decidimos tomarnos el viaje con más calma y alojarnos durante cuatro noches en el Viva Fortuna Beach by Wyndham, un resort situado frente al mar y a unos 15 minutos del Aeropuerto Internacional de Grand Bahama.
La elección fue principalmente pensando en los niños. Queríamos unos días en los que pudieran disfrutar de la playa y la piscina mientras nosotros también aprovechábamos para descansar después de los días de turismo en Miami.
Tuvimos mucha suerte con nuestra habitación, ya que nos asignaron una habitación a pie de playa con unas vistas espectaculares. Despertarse o echarse una siesta con el mar delante fue, sin duda, una de las mejores partes de nuestra estancia.

El resort estaba formado por varios edificios de dos plantas distribuidos alrededor de la zona principal y la piscina, con acceso a una amplia zona de playa. Aunque para llegar desde nuestra habitación hasta la playa había que dar un pequeño rodeo, las vistas y el entorno hicieron que mereciera la pena.