Día 6: Isola Rossa y la Marinedda
En nuestro sexto día en Cerdeña también hemos decidido quedarnos cerca del apartamento para disfrutar más de las playas. Hemos ido al pequeño pueblo de Isola Rossa, llamado así por la rojez de las rocas que bañan su costa.
Es un antiguo pueblo de pescadores que ahora se ve claramente volcado al turismo. Se puede recorrer sus calles a pie, aunque no tiene mucho que ofrecer más que restaurantes, el puerto y las playas. Así pues, hemos dejado el coche y hemos ido a la Spiaggia Longa (Playa Larga) un rato antes de comer.

Hemos comido en un restaurante enfrente del puerto y allí al lado hemos visto la otra playa del pueblo, Li Femini, llamada así porque antiguamente era sólo para mujeres. Ésta se encuentra entre Spiaggia Longa y el puerto, y es mucho más pequeña que la anterior.
Hemos continuando dando una vuelta por el pueblo y cerca de la Torre Spagnola (antigua torre de vigilancia) hemos descubierto rincones de rocas con aguas cristalinas increíbles, aunque nos ha sorprendido que no hubiera nadie bañándose así que no nos fiamos, por si había corriente, y seguimos nuestro camino hacia otra playa.

Hemos tomado de nuevo el coche y hemos ido a la cercana playa de La Marinedda. Esta es otra playa bastante larga, con rocas en ambos lados y pequeñas calas. Esta playa tiene bastante aparcamiento alrededor así que no nos ha costado nada aparcar. Es una playa semicircular con un par de bares en el centro y con bastante espacio para tumbarse sin molestar e incluso para poder jugar a pelota. La agua es cristalina y la arena muy fina, además, hace bastante aire, suficiente para poder soportar el fuerte Sol de Cerdeña.

Tras el día de playa, hemos vuelto a relajarnos a la piscina del complejo y a descansar para el largo día de mañana en La Maddalena.